Poetas, novelistas, músicos, pintores, periodistas, profesores. Ninguno parece, sin embargo, tener otro oficio en este momento que esperar con una desazón creciente, casi infantil, que aparezca Pere Rovira por la puerta y nos regale su cara por sorpresa. El hilo invisible que nos cose los unos a los otros en esta emoción es la amistad con un hombre que cumple 70 años y que, de un momento a otro, emergerá del contraluz del verano en los ventanales de un restaurante del Delta.

  • Entrevista: Enric Boluda
  • Realización y edición: Morrosko Vila-San-Juan

Consulta el artículo en el The New Barcelona Post

Comparteix a les xarxes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin